“To the bone”: ¿Una película brutal o superficial?

"To the bone", película de Netflix dirigida por Marti Noxon, ¿aborda la anorexia de forma consciente?



Por Fernanda Yerenas /@YerenasG5


Una de las películas que causó un gran impacto por su estreno debido al tráiler y el tema del film fue “To the bone”, dirigida por la veterana en televisión Marti Noxon(Buffy, la cazavampiros) y protagonizada por Lily Collins, quien  interpreta a Ellen.

Las respuestas del público fueron muy variadas, ya que es un tema propenso a desencadenar actividades poco saludables en los espectadores con síntomas de un trastorno alimenticio o en su caso proponer un estilo de vida con una delgadez extrema. 

La premisa de la película es mostrar la vida de una chica de 20 años con trastorno alimenticio, en específico anorexia nerviosa. Ellen es una talentosa artista joven que, deliberadamente por su obsesión a la imagen corporal, decide dejar la universidad y desarrolla con mayor fuerza su enfermedad.

La protagonista pasa por varios centros de tratamiento para pacientes como ella, sin embargo, su carácter malhumorado, su despiadada honestidad y sobre todos la actitud sardónica que predomina en la filmografía de Noxon, la obligan a ser expulsada de los centros de rehabilitación. Por tanto, la paciente es anexada a otro centro con un tratamiento poco ortodoxo el cual es dirigido por el médico Dr. William Beckham(Keanu Reeves).

Conforme avanza la película el espectador puede notar que la salud de Ellen no mejora sino empeora y su actitud muestra muy poca esperanza, aunque manifiesta que tiene “todo bajo control" y que "no pasará nada malo”. 



La película no muestra totalmente lo brutal que es tener un trastorno alimenticio, ya que sus personajes implicados se mantienen en un perfil bajo durante la cinta y no te permite conocer más a fondo su problema. La historia sí toca un tema duro emocionalmente; puesto que las personas que pasan por algún trastorno de conducta alimenticia son una bomba de autodestrucción continua. 

“To the bone” tiene varios diálogos que pueden implicar un cambio anímico en la audiencia, al provocar una empatía con el personaje y su situación, por ejemplo cuando Ellen se refiere a ella misma como un problema y no una persona. Asimismo, destacar la voz que se hace presente igual que su sombra durante todo su duelo, de manera que psicológicamente se programa para mirar una imagen distorsionada de ella misma.

La cinta se vuelve superficial por la poca intimidad hacia los trastornos alimenticios, ya que la historia también está unida con el proceso y duelo que vivió la directora al tener un trastorno alimenticio. 

Tiene escenas visualmente estéticas y hasta cierto punto contundentes, en distintas situaciones se nota lo potencial y mortal de la enfermedad, pero no es suficiente la presencia de experiencias y verdades esenciales al vivir este trastorno. 



Por lo cual, considero que la película cae en lo superficial en la trasformación física de quienes sufren y luchan por mantener su ideal estético. Cabe resaltar que la figura de Lily Collins para varios usuarios puede ser una aberración inminente y grotesca y para otros un tipo de ideal "thinspiration” (tendencia fotográfica en redes sociales que promueve la anorexia), los cuales son más recurrentes en comunidades de jóvenes con el trastorno.

Finalmente, “To the bone” aborda un tema que tiene una tasa de mortalidad mayor que varios trastornos psiquiátricos. Por tanto, la película puede ser para algunos una forma de conciencia que incite a buscar tratamiento, sin embargo, no es necesario mostrar la cara de la obviedad porque bastantes espectadores se dan cuenta de la ausencia de alimento al tener un trastorno alimenticio, de modo que la obra pudo en su momento lograr mayor empatía con la audiencia desde el diálogo para dar una forma más realista de mirar el desorden alimenticio.

Claro que tiene un mérito rescatable al abordar el tema y al decidir enfrentar una parte de su pasado, aunque el final rompe un poco con el personaje, ya que si es una chica con un desorden tiene bastantes vacíos e ideales con los que tiene que luchar y no puede desaparecer de la nada su obsesión con los valores calóricos. Es por ello que “To the bone” si muestra una parte del proceso pero el caos psicológico que los pacientes tienen necesitó ser aún más visible.



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