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18 mayo, 2016

Dos películas surrealistas sobre la soledad





En éstas dos películas se discute la idea 
de lo que somos pero dudamos al relacionarnos, 
así como la alienación y el sentirse solo


Mister Lonely (112 minutos)
(2007. Dir. Harmony Korine. 2007. Guion: Harmony Korine, Ava Korine)

En París, un joven americano (Diego Luna) que trabaja como imitador de Michael Jackson conoce a una imitadora de Marilyn Monroe (Samantha Morton), que le invita a Escocia, donde ella vive con un imitador de Charlie Chaplin (Denis Lavant) y su hija, "Shirley Temple".

Película que presenta la historia de un imitador de Michael Jackson (Diego Luna), ambientado en un escenario lírico y con tono personal: una alegría melancólica propositiva.

El imitador Michael Jackson es un inadaptado pero sin llegar a ser representado como solitario que no encaja, sino con un ambiente y personajes en convivencia, donde después se concluye que sí: es un inadaptado que no encaja. El personaje es un poco consciente de esto y de repente salta reflexiones con crítica social, al mejor estilo de Holden Cauldfield

La cinta de Harmony Korine tiene cuestiones interesantes: la búsqueda del imitador Michael Jackson por saber quién es; la galería y presentación de los imitadores que forman la comuna; así como las monjas que vuelan, además de un soundtrack imperdible como de película antigua.

Sin embargo, por el mismo propósito de crear las sensaciones que mencioné al principio, se siente lenta la película. Además de que el tono de ésta cambia después de que ocurrieron varias acciones. Aunque por la galería de personajes, el argumento raro y escenas de un surrealismo loquísimo, vale la pena verla.




La ciencia del sueño (106 minutos)
(2006. Dirección y Guion: Michel Gondry)

Stéphane, un joven extremadamente tímido, convencido por su madre que le ha encontrado trabajo, decide regresar a Francia, lugar en el que creció y que abandonó tras la separación de sus padres. Pero Stéphane, que es muy creativo, descubre que este trabajo como ayudante en la fabricación de calendarios es demasiado banal y aburrido. Estimulado por el descubrimiento del apartamento en el que pasó su infancia, se refugia en el mundo de los sueños. Allí conocerá, a su vecina Stéphanie, que será cómplice de sus excentricidades.

Una cinta que hace de la fantasía y el deseo de estar en un mundo propio un motivo para hablar de las relaciones amorosas que tienen a uno de los miembros más interesado en la relación que otro.

Así, Stéphane(Gael García) con su forma de ser que se aleja de los convencionalismos, derrocha entusiasmo por invitar a Stéphanie hacia su particular mundo. Dicha cuestión es desgarradora, al ver cómo esa creencia personal tan definida se aleja de la realidad y con ello de la persona amada.

Todo esto se narra con situaciones creativas que impresionan por su escenario pero también por sus imágenes. Si habría que encontrarle una semejanza con Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (del mismo director Michel Gondry, sólo que La ciencia del sueño sí es guion suyo) sería por los personajes, quienes sobrellevan la relación amorosa de forma poco satisfactoria.

Claro que La ciencia del sueño es mucho más digerible que Eterno resplandor… Aunque también sus juegos con el tiempo y los sueños desconciertan y exigen al espectador sobre lo que está viendo, además de disfrutar sus imágenes extrañas.

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